¿Qué hace un líder para controlar a un jefe agresivo?
Las conductas ansiosas de algunos jefes provocan inseguridad y tensión en sus equipos de trabajo. Si tu jefe se encuentra en esta situación lee este post con recomendaciones para manejar este tipo de situaciones.
La tensión y la ansiedad son todo un tema dentro del campo laboral. Cuando un jefe presenta estos esquemas de comportamiento pone en una situación difícil a su equipo de trabajo, debido a que sus conductas son erráticas, cambia de opinión a cada rato y no se mide en las críticas que lanza a sus colaboradores, por lo tanto, no es respetado, sino temido.
Un líder tiene qué aprender a manejar y resolver esta problemática de algún modo (aún cuando el problema sea el jefe). Puede ser abordada desde varios frentes, eligiendo alguna o bien haciendo una mezcla conveniente.
Confrontar directamente y con inteligencia la conducta de esta persona. Un jefe con estas características está buscando constantemente oportunidades para demostrar que tiene fuerza y poder ya que, en el fondo, se siente inseguro.
De modo que una estrategia inteligente para acercarse a él es mediante el reconocimiento de algún talento, virtud o de algo que en el pasado haya hecho bien.
Pero cuidado, reconocer no es lo mismo que adular o halagar. El halago o adulación es algo que suena falso y superficial, en cambio, el reconocimiento se hace sobre una base genuina, orientada a poner de manifiesto que realmente se valora o aprecia algo de una persona.
Y después, con mucha sensibilidad e inteligencia, se procede a abordar el tema difícil: su ansiedad y el efecto que causa en el equipo de trabajo.
“Sr. López, he observado que tiene usted una gran habilidad para pensar con creatividad. Lo noté cuando se presentó el problema del pago de impuestos, mientras todos los fiscalistas hicieron propuestas simples, usted presentó una que nadie había pensado y que fue muy efectiva” ( es importante que aquí menciones un hecho que ponga de manifiesto el talento al cual te refieres, de lo contrario sonará a adulación o halago superficial; incluso puedes mencionarle otros talentos que hayas observado).
El reconocimiento siempre sienta bien a las personas, porque les hace sentirse valoradas.
Y continúas: “Eso me hace pensar que usted podría destacar más en esta organización con la sinergia de todos los que conformamos su equipo de trabajo. Por ejemplo, tal vez podría incrementar nuestra productividad a través de conductas más amigables. Todos tenemos el deseo de trabajar y hacer bien las cosas, sé que si nos ayuda de ese modo podremos llegar a nuestras metas de trabajo con más facilidad y con mucha menos tensión”.
A lo largo de esta plática irás calibrando su reacción; es normal que actúe a la defensiva, pero no temas; si tu pláticas es sincera, lo notará. Procura que tu lenguaje, tanto verbal como no verbal proyecte comprensión y ganas de construir.
No le digas más… si te das cuenta, ya tocaste el punto central pero con mucho tacto. Si tu jefe te inquiere con algo así como “qué quieres decir con que sea más amigable”…entonces dale ejemplos concretos de comportamientos agresivos que haya tenido y el efecto que esto causó en el equipo. Pero todo tiene qué ser con un fin constructivo, no se lo digas enojado o con ganas de hacerlo sentir culpable o lastimarlo.
El objetivo es lograr que cambie de conducta. Mantén el fin en la mente.
Si no lo notas receptivo, finaliza tu conversación indicándole que tienes el genuino deseo de continuar esta charla más adelante si lo considera conveniente. Ten la seguridad de que lo dejarás pensando y reflexionará sobre tus palabras. Nunca lo confrontes en público.
Y ya que diste este paso, busca oportunidad para darle pequeños tips o recomendaciones sobre cómo manejar las cosas, siempre enfatizando que podría lucir más de esa manera. Es un trabajo que requerirá tu paciencia, tacto e inteligencia, pero cuando empiece a percibir que estás de su lado te será mucho más fácil influir en él. ¡Es lo que hace un líder!
Procura abordar por primera vez todos estos temas cuando tu jefe se encuentre tranquilo, relajado. Si lo haces cuando recién se acaba de presentar un cuadro difícil los efectos serán contrarios a lo que buscas.
Actúa a través de alguien que ya tenga influencia sobre tu jefe. Puede ser otro ejecutivo o un amigo que tenga dentro de la empresa. Plantéale que tienes muchas ganas de ayudarle a tu jefe, que se mejore el clima laboral del área y pídele ayuda. ¿Cuál? Que esta persona sea la que le retroalimente sobre sus conductas agresivas y tensas y que esto le está perjudicando para tener una influencia saludable en su equipo de trabajo.
Pide ayuda al departamento de Recursos Humanos (o equivalente) de tu empresa. El planteamiento deberá ser similar al que si acudieras a su amigo, es decir, que quieres sinceramente ayudarlo a mejorar su rendimiento como jefe y que mucho podría solucionarse si lo retroalimentan sobre sus conductas agresivas.
Pide confidencialidad para que no se mal interprete de que le estás “haciendo grilla”, ya que no es ese tu objetivo. Esto último lo deberás dejar muy en claro.
Las conductas agresivas de un jefe sólo se paran cuando se les da retroalimentación. Si te das cuenta, las tres estrategias que propongo persiguen este fin. El objetivo es ayudar a la persona a desarrollar su empatía, ya que no percibe cuánto puede lastimar con su comportamiento. Si se le hace notar, poco a poco irá haciendo conciencia de los efectos que causa.
Pero el otro punto estratégico es ensarle una nueva forma de desempeñarse, porque no sabe cómo hacerlo de otra forma. Invitarlo a un curso de liderazgo, de inteligencia emocional, que se suscriba a mis boletines o lea libros sobre cómo influir de manera más efectiva le sentarán bien.
Recuerda que un líder encuentra la manera de transformar su ambiente, aunque a veces esta tarea no sea tan fácil. Pero sus acciones deben estar encaminadas a hacer que las cosas sucedan.
Confía en ti mismo. Que la situación no te gane. Siempre hay muchos caminos para llegar adonde quieres.
¡Tú puedes!
Lety Barrios.
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Tags: ansiedad, confrontar, equipos de trabajo, influir, tensión




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